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Category: LOS SALMOS CORALES
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LOS SALMOS  CORALES
 
MÚSICA: Composiciones armonizadas a cuatro voces, para su utilización en coros de voces mixtas (soprano, contralto, tenor y bajo), a capela, pudiendo ser acompañado mediante algún instrumento musical.
TEXTO: Los textos utilizados fueron la Biblia traducida por Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, revisión año 1960; Dios Habla Hoy, biblia en estilo popular, comparando los textos con otras versiones aceptadas, con las debidas licencias poéticas, a fin de facilitar el canto en coros. Los 150 salmos fueron divididos en estrofas de igual número de versos, siguiendo la forma de la poesía castellana, sin tener en cuenta la división en versículos.
Obra inscripta en S.A.D.A.I.C. – Derechos reservados.
Se autoriza la copia de toda la obra, o parte de ella, siempre que sea sin fines comerciales
La presente obra fue realizada por su autor para que el Pueblo de Dios, de todas las razas, naciones, lenguas y credos puedan alabar y adorar al único Dios, creador y sustentador de todas las cosas, y para glorificar  y exaltar a Jesucristo su hijo, nuestro redentor. 
“Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes”  (Apoc. 19:5) 
“¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (Apoc.19:7).
“Cantad al Señor cántico nuevo, porque ha hecho maravillas”; (Salmo 98:1).
“Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra”. (Salmo 100:1).
“Alabad a Jehová porque Él es bueno, porque para siempre es su misericordia”
(Salmo 136: 1).
“Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre”. (Salmo 146: 1).
“Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya”. (Salmo 150:6)
PRÓLOGO
El libro de los Salmos ha sido desde mi niñez uno de los libros de la Biblia que siempre me ha llenado de admiración.
Sus autores son muchos: a David se le atribuyen 73, a Moisés 1, a Salomón 2, a los hijos de Coré 1, a Asaf 12, a Henán 1, a Etán 1, a Ezequías 10, y 39 son considerados anónimos.
Hay muchos tipos de salmos. Algunos son llamados específicamente “salmos mesiánicos”, pues nos relatan el nacimiento, la vida, la muerte, la resurrección, la gloria, el sacerdocio, la majestad y el regreso del Mesías.
Algunos, a causa del carácter vengativo y sus plegarias por juicio, han merecido la mayor parte de las críticas. Al cristiano se le manda amar a sus enemigos, pero estos salmos deben ser considerados para un tiempo futuro. Cristo mismo, mientras estaba en la tierra predicó muchas veces sobre el castigo de los malos, de aquellos que no lo aceptaran como el Salvador y Señor de sus vidas. También el Apocalipsis de Juan nos habla que aquellos que no fueron lavados por la sangre del Cordero, que no aceptaron el sacrificio de la cruz sufrirán el castigo eterno.
Otros tipos de salmos son llamados históricos, de la naturaleza, los misioneros, los que alaban la palabra de Dios, los penitenciales, etc.
El tema principal que trata el libro de los Salmos es El Mesías. Encontramos un cuadro más completo de él en los Salmos que en los evangelios. Los evangelios, por ejemplo, nos dicen que oraba, los salmos nos dan su oración. Los evangelios nos cuentan que fue crucificado, los salmos nos hablan de los sufrimientos en su corazón durante su crucifixión. Los evangelios nos relatan que ascendió a los cielos, los salmos lo muestran sentado en los cielos.
Ha sido llamado “la anatomía del alma”, y “el Jardín de las escrituras”. Expresan los sentimientos más profundos de todos los creyentes de todas las épocas y generaciones.En la época anterior a la venida del Mesías como redentor y salvador de los hombres, era el “Himnario del Templo”, el “Libro de Adoración”, del pueblo judío. Jesús citó repetidas veces los salmos en sus enseñanzas, y también lo utilizó como himnario, como lo hicieron también los apóstoles y los cristianos de los primeros siglos.
Muchas veces, después de considerar todas estas cosas, de meditar sobre la profundidad de sus enseñanzas, me preguntaba: ¿Por qué, en nuestro tiempo, no se cantan los salmos como se hacía en los tiempos de Jesús, y sus apóstoles? Consideraba en mis meditaciones que la predicación de la palabra de Dios podría, en ciertas circunstancias, tener más fuerza, más empuje, si era cantada en lugar de ser recitada o leída.
Sentí un deseo profundo de preparar algunos de los salmos más conocidos para cantarlos. Para eso procedí a prepararlos en estrofas de igual número de versos sin tener en cuenta la división conocida en versículos. Cada verso tendría igual número de sílabas. Al iniciar ese trabajo me di cuenta que no era una tarea demasiado difícil por lo que decidí hacer lo mismo con la totalidad de los salmos.
Los textos están basados en la versión de Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, revisión 1960; Dios habla Hoy, la biblia en estilo popular, y otras traducciones, con las debidas licencias poéticas.
La parte musical fue armonizada a cuatro voces, para su utilización en coro mixto, con o sin acompañamiento de instrumentos musicales. Además se agregaron los acordes para su utilización con acompañamiento de guitarra y/o teclado.
El presente trabajo no fue realizado con el objeto de reemplazar o sustituir los himnarios en uso en las distintas iglesias cristianas, sino enriquecer con este humilde aporte el caudal de canciones, de una raíz totalmente bíblica, para que pueda ser usado por todos los cristianos, sin considerar raza, nación o iglesia a la que pertenezcan, con el único objeto de crear un nuevo medio de alabanza y adoración al Señor, nuestro Dios, y a su amado hijo Jesucristo, que pronto vendrá a buscar a los suyos.
 
Alberto Juan Hillmann
 
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